

Cuando el tiempo empieza a refrescar, puede que sucumba a la tentación de poner la calefacción. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la calefacción puede ser más perjudicial que beneficiosa para los conductores. Averigüemos los problemas que la calefacción del coche puede acarrear a los conductores.

Cuando el aire caliente de la calefacción entra en contacto con la piel, la seca y, lo que es peor, las bacterias del filtro pueden provocar problemas dérmicos. El uso continuado de la calefacción del coche puede acelerar el envejecimiento de este y hacer que la piel se quede seca y agrietada. Además, una diferencia de temperatura importante entre el interior del coche y el exterior puede provocar rubor.
Se recomienda ajustar la dirección de la calefacción hacia los pies o el cuerpo, y mantener el coche a una temperatura agradable y no excesiva. Además, es importante abrir la ventana al conducir para que entre aire fresco.
Si tiene la piel seca, lleve una loción hidratante para mantener la piel hidratada cuando encienda la calefacción.

El aire caliente del interior del coche puede resecar la piel y el cabello. El pelo áspero se carga de electricidad estática cuando entra en contacto con el asiento, por lo que se estropeará su peinado y le molestará al conducir. A este respecto, es mejor usar un asiento calefactado o, si es necesario usar la calefacción, bajarla o ajustar la dirección hacia abajo. Las conductoras deben recordar que el uso de la calefacción del coche puede provocar daños en el cabello, pues con frecuencia usan secador de pelo en invierno.
El uso de una esencia hidratante para el cabello es una forma de evitar que se le caiga el pelo mientras conduce. También es bueno para los caballeros limitar el uso de la calefacción en el coche para que no caiga pelo al suelo.

El aire seco no solo daña la piel y el cabello, sino también los bronquios. En particular, la calefacción del coche puede soltar todo tipo de bacterias si no se mantiene limpio el sistema.
Esta sequedad de la membrana mucosa en los bronquios puede provocar dolor de garganta y nódulos vocales. Además, cualquier enfermedad que se incube como resultado del uso de la calefacción puede hacer que los conductores se sientan más cansados, lo que provoca peligro, en especial al conducir grandes distancias. Si es necesario usar la calefacción del coche, recuerde dejar que entre aire fresco cada cierto tiempo, mantener el coche limpio y comprobar el filtro periódicamente.
El uso frecuente de la calefacción del coche durante el invierno puede provocar problemas de salud. Este invierno, tenga en cuenta las recomendaciones de NEXEN TODAY para garantizar una conducción segura y cuidar su salud.
